Los sobrinos de un profesor de piano de 80 años, fallecido en Coronda, Santa Fe, buscan impugnar el matrimonio que el hombre contrajo apenas 21 días antes de morir, según publicó Infobae el 7 de octubre de 2026. El jubilado había sido docente, concertista de piano y exdirector del Liceo local, y pasó sus últimos meses con un cáncer terminal, inmovilizado tras una cirugía realizada en enero de 2021.

Matrimonio de un jubilado con su cuidadora

Según el abogado de los sobrinos, Alejandro Otte, el matrimonio se celebró con la mujer contratada para cuidarlo. El acta tiene fecha del 7 de abril de 2021, y el hombre murió 21 días después. En ese momento, de acuerdo con la reconstrucción de la causa, recibía opioides para el dolor, se alimentaba por sonda nasogástrica y estaba postrado en cama; los sobrinos sostienen que esas condiciones le impedían trasladarse al Registro Civil y expresar su voluntad con libertad. «Fueron quienes se ocuparon específicamente de contratar a estas personas para que su tío no estuviese solo», señaló Otte.

La familia se enteró del matrimonio durante el velorio, cuando la cuidadora se presentó como esposa y reclamó derechos sobre los bienes del fallecido. Los sobrinos aseguran que nunca habían escuchado hablar de un vínculo sentimental entre ambos. Antes de la boda, la mujer había presentado un acta de unión convivencial, fechada el 25 de marzo de 2021, en la que declaraba convivir con el jubilado desde 2018, versión que la familia rechaza de forma categórica.

Una pericia grafológica pedida por los sobrinos detectó diferencias entre la firma del acta matrimonial y la escritura habitual del hombre. Otte aclaró que se trata de un análisis preliminar: «la firma que está inserta en lo que es el acta de matrimonio tampoco pertenecería al mismo».

La causa penal, que tramita en la Fiscalía Regional 5 de Rafaela, investiga a la cuidadora y a la jefa del Registro Civil de Coronda por presunta falsificación de documento público y delitos contra el estado civil, y analiza además si hubo estafa. La Dirección Provincial inició actuaciones administrativas y secuestró legajos de matrimonios de ese período.

La validez del matrimonio tiene consecuencias patrimoniales: de confirmarse, la cuidadora podría acceder a derechos derivados de la sociedad conyugal y a una pensión por fallecimiento. Uno de los sobrinos ocupa hoy la vivienda que había sido del jubilado. Los sobrinos pidieron ser reconocidos como querellantes para que la Justicia determine si el hombre pudo dar un consentimiento válido, y el abogado cuestionó la demora de la causa: «Han pasado cuatro fiscales que por distintos motivos no le han dado al caso la importancia que el mismo merecía», dijo Otte.

Desde CAECID seguimos de cerca este tipo de casos, porque interpelan directamente a quienes trabajan en el cuidado domiciliario de personas mayores y ponen en discusión la necesidad de resguardar su voluntad y sus derechos. Esta nota se basa en la publicación de Infobae titulada «Murió de cáncer, sus sobrinos descubrieron que se había casado con su cuidadora 21 días antes y buscan impugnarlo», disponible en infobae.com.